No tener sueños

5 consejos para retomar un sueño donde se había dejado

Seguro que en alguna ocasión te has quedado con las ganas de seguir soñando justo esa historia en la que tan agusto te sentías. Pero, claro, parece que hay pocas opciones porque los sueños son involuntarios y están fuera de nuestro control. ¿O no? No podemos asegurarte que vayas a retomar el cien por cien de tus sueños, pero con estos consejos puedes entrenar tu mente para conseguirlo.

Pasos para poder retomar un sueño

Retomar un sueño puede ser una experiencia intrigante y a menudo enigmática. Cuando nos sumergimos en el mundo de los sueños, a veces nos encontramos en medio de una historia inacabada o un misterio por resolver. En esta breve guía, exploraremos algunos pasos que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades para retomar un sueño interrumpido y sumergirte nuevamente en ese intrigante reino onírico. Desde la relajación antes de dormir hasta la práctica de la atención plena durante el sueño, descubrirás métodos que pueden aumentar tus posibilidades de reconectar con esos sueños fascinantes que esperan ser explorados. ¡Prepárate para aventurarte en el mundo de los sueños y desvelar los misterios que aguardan en tu mente mientras descansas!

Quédate quieto y no te levantes

Normalmente, cuando te despiertas en medio de un sueño y lo recuerdas es porque te mantienes aún en un estado de semiconsciencia. Para no perder el hilo de lo que pasaba por tu mente en ese instante, es imprescindible que no te reactives. Así que, intenta no moverte, ni hacer gestos bruscos. Cierra los ojos y quédate en reposo, lo más relajado posible.

Recuerda lo que estabas soñando

Intenta vaciar tu mente de cualquier otro pensamiento y céntrate solo en recordar las imágenes del sueño que quieres retomar. Puede que, al principio, solo tengas algunas ideas muy vagas, pero si las mantienes frescas y te concentras, lo normal es que afloren más y más detalles mientras te vas durmiendo de nuevo.

Acompasa tu respiración

Con el cuerpo relajado y la mente centrada en los recuerdos del sueño al que quieres volver, solo te falta dormirte lo antes posible. Si controlas tu respiración para que sea lenta y profunda, es más que probable que consigas dormirte enseguida. Una de las técnicas de relajación más eficaces que existen es la del método 4/7/8:

  • inhalas profundamente y cuentas despacio del 1 al 4
  • mantienes el aire sin soltarlo mientras cuentas hasta 7
  • exhala totalmente el aire hasta llegar a 8

Con este sistema estás oxigenando el cerebro, lo que ayuda a que tu cuerpo se relaje, se destense y, como consecuencia, te quedes antes dormido.

Crea tu propia historia

Has cerrado los ojos y tienes en la mente al menos alguna imagen del sueño que quieres retomar, ahora toca que seas creativo. Nunca vas a poder saber cuál sería el final del sueño inicial. Casi mejor, porque lo que estás haciendo es crear el final que tu quieras a partir de los trazos de la historia que tienes. Si ya antes estabas disfrutando, ahora aún puede ser mejor porque orientas el sueño hacia donde te apetezca.

Persistencia y voluntad

No te garantizamos que vayas a poder retomar ese sueño a la primera. Pero, aún así, no todo está perdido. Si te despiertas por la mañana con la sensación de no haber seguido inmerso en ese sueño, ¿por qué no intentarlo en sucesivas noches hasta conseguirlo?

Para poder persistir, te toca poner un poco más de esfuerzo en el intento. Es imprescindible que dejes por escrito todo lo que recuerdas de ese sueño. Una libreta y un bolígrafo son tus mejores aliados, mejor si los tienes a mano en la mesilla y anotas antes de levantarte tus recuerdos con toda la minuciosidad que puedas.

Antes de dormir, lo último que harás cada noche es leer esas anotaciones y meterte en la cama con ellas en la cabeza. No dejes que te vengan a la mente otros pensamientos y tienes muchas posibilidades de volver a soñar lo mismo. O, como te decíamos, que sea el punto de partida para un nuevo sueño. El único problema es que, si consigues dormirte profundamente y estás super a gusto viviendo ese sueño, tal vez nunca lo sepas precisamente por qué no vas a despertarte e interrumpir el sueño. Pero, seguro que por la mañana te levantas más relajado y descansado que nunca, esa será una buena señal.

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Gemma

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. No recuerdo un momento de mi vida que no esté ligado a la lectura y la escritura, una pasión que me ha llevado a realizar distintos cursos de Técnicas Narrativas. He desarrollado una carrera profesional diversificada, tanto en medios escritos como en Internet, dando prioridad a mi vocación por entender la complejidad del ser humano en todas sus facetas. Así, me he especializado en temas de Psicología, crecimiento personal, gestión emocional y nuevas formas de aprendizaje. Siempre intentando aportar desde mi visión y experiencia como mujer comprometida con la igualdad.

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