Tratamiento de la apatía

¿Qué es la apatía? Descubre las causas y las soluciones a este sentimiento

¿No tienes ilusión por nada?, ¿pasas por tus días sin pena ni gloria, solo esperando volver a acostarte?, ¿haces tus tareas sin ganas ni interés?. Si tu motivación te ha abandonado, probablemente estés experimentando apatía. Todos nos hemos sentido así alguna vez, sin ganas de nada, y mostrando indiferencia hacia nuestro alrededor. Sin embargo, cuando la apatía se vive de forma continuada, puede causar graves consecuencias y es en este punto cuando hay que ponerse manos a la obra para revertir este sentimiento negativo de nuestro interior.

Entendemos como apatía una falta de interés por la vida en general que lleva consigo una sensación de malestar importante. Cuando sentimos apatía no queremos hacer nada, y lo que hacemos, lo hacemos sin ganas, porque la tristeza nos ha invadido y nuestro rendimiento disminuye considerablemente. A pesar de que todos podemos pasar un día así, cuando la apatía comienza a afectarnos en nuestro día a día, será mejor que comencemos a tomar cartas en el asunto. Se trata de una desgana que puede afectar a nuestra vida tanto laboral como personal, por lo que será necesario que hagamos algo para remediarlo.

Causas de la apatía

Existen diversas causas por las que puede darse la apatía y a continuación vamos a comprobarlas. Para empezar, lesiones en la cabeza pueden causar apatía, concretamente, en la zona donde conectan emoción y pensamiento, lo que tendría su lógica y explicaría esa desgana y falta de ilusión. Por otra parte, el consumo de sustancias también puede causar apatía, ya que varía el ritmo natural del cerebro. También se ha asociado la apatía a diversas enfermedades como el parkinson, la depresión o el hipertiroidismo entre otras enfermedades.

Por otra parte, ciertos factores ambientales también están relacionados con la aparición de apatía. Para empezar, se trata de una sensación que se incrementa al cumplir años, por lo que las personas de más edad, suelen sufrir más apatía. Por otro lado, el nivel de estrés también puede terminar en apatía, o incluso las personas expuestas a mucha estimulación, pueden terminar sin que nada les estimule. En cualquier caso, todas las fuentes causantes de apatía están estrechamente ligadas con el interés y la motivación de la persona.


Existen diferentes tipos de apatía, puede ser una apatía general por todo, en cuyo caso estaríamos ante el caso más notorio, pero también puede pasar que la apatía solo se de en un campo en concreto. Así, podemos hablar de apatía sexual, cuando alguien no tiene interés en el sexo, o la apatía escolar, que aparece en los niños que pierden la motivación por las clases.

Cómo ponerle fin a la a la apatía

Resulta complicado que alguien que no tiene ilusión por nada, encuentre la motivación para terminar con la apatía, pero, en el momento en el que somos conscientes debemos encontrar las fuerzas necesarias para ponerle freno, pues el precio que pagamos por la apatía puede ser muy alto.

Para empezar, una de las mejores cosas que puedes hacer para superar la apatía está vinculada con un proceso de reflexión. Te recomendamos que identifiques en qué áreas de tu vida sientes apatía, para después, empezar a pensar en cómo estás pagando esta apatía. Puede que viendo los resultados de tu estado, te den ganas de comenzar a solucionarlo.

Y es que, la apatía puede influir muy negativamente en tu vida. Para empezar acorta la vida, tu sistema inmunológico se resiente y tus defensas bajan. Aunque no lo hagas te estás matando, así que tienes que empezar a recobrar las ganas de vivir. Por otro lado, tu vida personal puede verse afectada, pierdes parejas, amigos e incluso el trabajo.

La motivación se puede recobrar si nos esforzamos un poco. Cambiar hábitos en nuestro día a día, como hacer una dieta saludable, ejercicio físico y proponernos nuevos retos, puede llevarnos a salir de ese estado de desidia donde nos hemos encerrado. Y si la apatía fuera muy fuerte y no se quisiera ir, acudir a un profesional puede ser una gran idea. Una terapia puede ayudarte a encontrar esa motivación que habías perdido.

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Mamen Palanca

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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