Qué pasa si te agota hablar con otras personas

¿Te cansa hablar con la gente? Descubre qué es lo que te pasa

Los seres humanos somos seres relacionales por naturaleza. Hablar con los demás, interactuar y convivir son cuestiones básicas en cada uno de nosotros, lo que pasa es que a veces, todos necesitamos un rato para nosotros mismos, y es que una cosa no quita la otra. Relacionarnos es algo sano y que nos puede hacer mucho bien, sin embargo, relacionarnos y hablar cuando no tenemos ganas es complicado y para algunos puede ser una auténtica tortura.

Si hace tiempo que no te apetece hablar con nadie, si las conversaciones te cansan, te saturan e incluso estás teniendo problemas para mantenerlas porque tu cabeza se va por otros lugares no te preocupes. Esto no necesariamente implica que descuidemos nuestras relaciones o que tengamos un problema serio. La verdad es que no es algo tan extraño como puede parecer, quizás, leyendo este post puedas sacar algo en claro, conocerte un poco más o superar algunos baches que pueden presentarse en tu vida.

Dos motivos por las que nos cuesta conversar con los demás

Existen varias causas que pueden hacer que nos cansemos de hablar con la gente, que queramos dar un parón en esa conversación y no queramos continuar. Lo mejor es conocer cuál es la nuestra, no agobiarnos e intentar comprendernos y solucionar aquello que tengamos que solucionar.  Te las contamos.

1. La introversión: relacionada con la personalidad

En el mundo hay personas extrovertidas y también personas introvertidas. No hay nada malo es tirar más hacia un lado que hacia otro, pero sí que es cierto que ser introvertido puede resultar en ocasiones, antisocial. Las personas más introvertidas disfrutan más de la soledad y las multitudes no son siempre su gran aliado. No quiere decir que no disfruten de la compañía de otras personas, pero seguramente preferirán quedar con un par de amigos a charlar que acudir a una fiesta repleta de desconocidos.

Pueden dar la impresión de antipáticos, antisociales e incluso tímidos, pero nada más lejos de la realidad. Las personas que tienden hacia la introversión son igual de sociales que los otros, pero simplemente disfrutan de lo más profundo, huyen de las conversaciones banales y disfrutan a solas. Por eso, si cuando estás con mucha gente no tienes ganas de hablar con nadie, puede que la causa sea tu carácter introvertido o que simplemente estés buscando algo de mayor sentido, algo que pueda aportarte más.

2. Por intereses diferenciados

Puede que no nos demos cuenta en un primer momento, pero con el tiempo nos damos cuenta quién importa y quién nunca importó. Nuestros amigos o aquellas personas con las que nos relacionábamos hace unos años van haciendo su camino al igual que nosotros y por tanto tenemos intereses diferentes. Es normal que nos preocupemos por cuidar nuestras relaciones sociales, pero llegado el momento cada uno va teniendo sus preferencias, sus círculos y es completamente normal que nuestra disposición con esas personas cambie y que lo que podamos conversar con ellos no nos aporte nada. Así que ya sabes: otro de los motivos por los que hablar con los demás nos canse se debe a la diferencia de intereses.

3. Por cuestión de energía

Cuando tenemos un reto por delante o bien han sido unos días complicados somos perfectamente conscientes que necesitamos energía para focalizarnos en nuestras tareas o simplemente en nuestra vida personal. Así que por cuestión de energía perdemos ese interés por hablar con los demás y sólo nos mantenemos más activos en aquellas conversaciones que verdaderamente nos resultan estimulantes.

4. Por cuestión de desmotivación: relacionada con el estado de ánimo

Todos sabemos que la vida puede ser dura o desgarradora, y no hace falta vivir una desgracia para saberlo, basta con hacer frente a pequeñas situaciones de la vida, decepciones que vivimos y que poco a poco nos van apagando. ¿Alguna vez te has sentido triste y no pensabas que tuvieras un motivo claro? ¿Te cuesta seguir funcionando y te encuentras cansado todo el tiempo? Lo más seguro es que las conversaciones con otras personas sea lo último que te apetezcan. Entonces, el bajo estado de ánimo también hace que no tengamos ganas de hablar con nadie y que simplemente queramos desconectar por un tiempo hasta que realmente tengamos ganas.

Sin motivación en nuestra vida es muy complicado funcionar, ya que todo nos cuesta mucho, hacer cualquier cosa, hasta levantarnos de la cama se hace un mundo. No hablemos pues, del agotamiento que puede causar hablar con la gente. Las conversaciones te agotan aún más de lo que están, y cuando hablas con personas solo piensas en que te están quitando tiempo de descanso. Al fin y al cabo nada te motiva y todo te cuesta un mundo.

Si te sientes así, te recomendamos que en lugar de aislarte en tu mundo, busques una persona con la que hablar, pero no una persona cualquiera, sino alguien que vaya a escucharnos bien. Olvida a personas negativas que solo vayan a quejarse, pues esto no aportará nada bueno a tu estado de ánimo.

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