¿Cómo tener una relación casi-algo?

Todo lo que debes saber sobre las relaciones casi-algo

Los "casi-algo" son un fenómeno común en las relaciones de pareja que se refiere a una situación en la que dos personas tienen una conexión emocional profunda y comparten muchos aspectos de su vida, pero no están en una relación formalmente establecida. Esto puede deberse a varios factores, como el miedo al compromiso, la falta de claridad en las expectativas y deseos de cada uno, o la presencia de obstáculos externos (por ejemplo, la distancia geográfica o la oposición de terceros).

¿Qué son los "casi-algo"?

En psicología, se considera que los "casi-algo" son un tipo de relación ambigua que puede generar ansiedad, incertidumbre y confusión emocional. Por un lado, la conexión emocional que se desarrolla puede ser muy intensa y gratificante, lo que hace que la persona se sienta atraída hacia esa relación. Por otro lado, la falta de compromiso y claridad puede generar inseguridad, frustración y dolor emocional, especialmente si la persona tiene expectativas diferentes o si siente que está invirtiendo más en la relación de lo que recibe.

Los "casi-algo" pueden ser una fuente de conflicto y tensión en una relación, ya que cada persona puede tener diferentes expectativas y necesidades. Por lo tanto, es importante que las parejas que experimentan este fenómeno hablen abiertamente sobre sus sentimientos, deseos y límites, y establezcan acuerdos claros sobre lo que esperan de la relación. De esta manera, se puede evitar la ambigüedad y la confusión emocional, y se pueden construir relaciones más satisfactorias y saludables.

Etapas de las relaciones "casi-algo"

Las relaciones "casi-algo" pueden pasar por varias etapas, cada una con sus propias características y desafíos. A continuación, describiré algunas de estas etapas:

  1. La conexión inicial: En esta etapa, las dos personas sienten una atracción emocional y física mutua, y comienzan a interactuar con más frecuencia. Pueden compartir sus intereses, experiencias y sentimientos, y empezar a construir una conexión más profunda.
  2. La incertidumbre: En esta etapa, la relación se vuelve más ambigua, ya que ninguna de las dos personas está segura de lo que quiere o espera de la relación. Pueden surgir dudas, miedos y ansiedades sobre la posibilidad de tener una relación más formal o sobre la compatibilidad entre ambos.
  3. La intimidad emocional: Si las dos personas deciden continuar explorando su conexión, pueden llegar a una etapa de mayor intimidad emocional, en la que se abren más y comparten sentimientos y pensamientos más profundos. Pueden sentirse muy cercanos y cómodos el uno con el otro, pero aún no han establecido límites claros ni compromisos concretos.
  4. La frustración: En esta etapa, es común que surjan sentimientos de frustración, ya que las dos personas pueden tener expectativas diferentes sobre la relación. Una de las personas puede querer algo más formal, mientras que la otra puede sentirse más cómoda con la situación actual. También puede haber obstáculos externos que dificulten la relación, como la distancia o las responsabilidades laborales.
  5. La decisión: Eventualmente, las dos personas tendrán que tomar una decisión sobre el futuro de la relación. Pueden decidir establecer una relación formal, seguir explorando su conexión en una situación "casi-algo", o separarse completamente si no ven un futuro juntos.

En general, las relaciones "casi-algo" pueden ser complicadas y emocionalmente desafiantes, ya que no hay una estructura clara ni compromisos formales. Sin embargo, si las dos personas están dispuestas a hablar abiertamente y establecer límites claros, pueden construir relaciones satisfactorias y gratificantes.

¿Cómo hacer que las relaciones casi-algo funcionen?

Hacer que las relaciones "casi-algo" funcionen puede ser un desafío, pero aquí hay algunos consejos que pueden ayudar:

  1. Comunicación abierta: Es importante que ambas personas hablen abiertamente sobre sus sentimientos, expectativas y límites en la relación. Esto puede ayudar a evitar la confusión emocional y asegurarse de que ambos estén en la misma página.
  2. Establecer límites claros: Es importante establecer límites claros desde el principio, como cuánto tiempo planean pasar juntos, si están viendo a otras personas, o qué nivel de compromiso esperan el uno del otro.
  3. Mantener una comunicación constante: Asegurarse de mantener una comunicación constante, ya sea a través de mensajes de texto, llamadas telefónicas o videollamadas, puede ayudar a mantener la conexión emocional y evitar malentendidos.
  4. Respetar los límites de la otra persona: Si una persona establece un límite, es importante respetarlo. Esto ayuda a mantener la confianza y la armonía en la relación.
  5. Aceptar la incertidumbre: Las relaciones "casi-algo" pueden ser inciertas, y es importante estar preparado para esa incertidumbre. Si bien puede ser tentador querer tener una respuesta definitiva sobre el futuro de la relación, a veces es necesario aceptar la incertidumbre y vivir el momento presente.
  6. Aceptar la posibilidad de que la relación no funcione: Si bien puede ser difícil de aceptar, es importante reconocer que la relación "casi-algo" no siempre funciona. Si las dos personas no pueden satisfacer las expectativas del otro o no están en la misma página, puede ser mejor seguir adelante.

Hacer que una relación "casi-algo" funcione requiere una comunicación abierta, establecer límites claros, respetar los límites de la otra persona, mantener una comunicación constante, aceptar la incertidumbre y estar preparado para aceptar la posibilidad de que la relación no funcione. Si ambas personas están dispuestas a trabajar juntas y hacer compromisos, pueden construir relaciones satisfactorias y gratificantes.

¿Cómo saber si tu "casi-algo" te quiere y qué hacer si tú empiezas a generar sentimientos?

Si estás en una relación "casi-algo" y quieres saber si la otra persona siente lo mismo por ti, aquí hay algunas señales que pueden indicar que sí:

  1. Comunicación constante: Si la otra persona te envía mensajes de texto, llama o te contacta de manera regular, puede ser una señal de que está interesado en ti.
  2. Planificación de tiempo juntos: Si la otra persona hace planes contigo con anticipación y hace esfuerzos por pasar tiempo juntos, es una buena señal de que valora tu compañía.
  3. Compartir información personal: Si la otra persona comparte detalles personales contigo, como sus miedos, sueños y pasatiempos, es una señal de que confía en ti y se siente cómodo contigo.
  4. Contacto físico: Si la otra persona te toca o busca estar cerca de ti físicamente, como tomarte de la mano o abrazarte, puede ser una señal de que está interesado en ti.

Si empiezas a generar sentimientos por la otra persona en una relación "casi-algo", es importante que hables abiertamente con él o ella. Puedes compartir tus sentimientos y preguntarles si sienten lo mismo por ti. Si la otra persona no está interesada en una relación más formal, debes aceptar su respuesta y decidir si estás dispuesto a continuar en una situación "casi-algo" o si necesitas alejarte para cuidar tus propios sentimientos. Si la otra persona está interesada en una relación más formal, entonces puedes discutir juntos cómo quieren avanzar en su relación. En cualquier caso, es importante ser sincero y respetuoso con tus sentimientos y los de la otra persona.

Señales que indican que tu "casi-algo" no está listo para una relación

Si ha llegado ese momento en el que te planteas dar un paso más en tu relación "casi-algo" y te preguntas si la otra persona está lista para una relación más formal, aquí hay algunas señales que pueden indicar que no lo está:

  1. Falta de compromiso: Si la otra persona no está dispuesta a comprometerse en la relación o evita discutir el futuro de la relación, puede ser una señal de que no está listo para una relación más formal.
  2. No hace planes con anticipación: Si la otra persona no está dispuesta a hacer planes con anticipación o cambia de opinión con frecuencia, puede ser una señal de que no están seguros de lo que quieren.
  3. Falta de interés en conocer a tus amigos o familiares: Si la otra persona no está interesada en conocer a tus amigos o familiares, puede ser una señal de que no están interesados en involucrarse en tu vida de una manera más significativa.
  4. No se comunica de manera constante: Si la otra persona no se comunica contigo de manera regular o no responde a tus mensajes o llamadas, puede ser una señal de que no están interesados en una relación más comprometida.
  5. No está dispuesto a compartir información personal: Si la otra persona no está dispuesta a compartir información personal contigo, como sus miedos, sueños y pasatiempos, puede ser una señal de que no se sienten cómodos abriéndose a ti.

En resumen, si notas que la otra persona en una relación "casi-algo" no está dispuesta a comprometerse, no hace planes con anticipación, no está interesada en conocer a tus amigos o familiares, no se comunica de manera constante o no está dispuesta a compartir información personal, estas pueden ser señales de que no están listos para una relación más formal. Es importante tener en cuenta estas señales y decidir si estás dispuesto a continuar en una relación "casi-algo" o si necesitas alejarte para cuidar tus propios sentimientos.

¿Por qué duele tanto cuando una relación "casi-algo" termina?

Este tipo de relaciones, cuando terminan, pueden llegar a ser bastante dolorosas y difíciles de superar por varios motivos:

  1. Falta de cierre: En una relación "casi-algo", a menudo no hay una definición clara de la relación, lo que significa que puede haber una falta de cierre cuando termina. Esto puede hacer que sea difícil procesar y aceptar la ruptura.
  2. Sentimientos involucrados: Aunque una relación "casi-algo" no es necesariamente una relación formal, es posible que aún haya sentimientos involucrados. Cuando la relación termina, puede haber una sensación de pérdida y dolor.
  3. Esperanza de algo más: En una relación "casi-algo", a menudo hay una sensación de que algo más podría haber surgido de la relación. Cuando la relación termina, puede haber una sensación de decepción y tristeza por lo que podría haber sido.
  4. Incertidumbre sobre el futuro: En una relación "casi-algo", a menudo hay una incertidumbre sobre el futuro de la relación y si se convertirá en algo más formal. Cuando la relación termina, puede haber una sensación de incertidumbre sobre lo que viene a continuación y esto puede ser desconcertante.
  5. Idealización: Al tratarse de una relación que nunca se ha llegado a formalizar, inconscientemente puede que se haya tendido a idealizar a la otra persona y la relación que podríamos llegar a tener con ella.

Consejos para superar un "casi-algo"

Por último, si tu relación "casi-algo" ha terminado y te encuentras en esa fase de duelo y aceptación, te dejamos algunos consejos para poder superarlo:

  1. Permítete sentir: Es importante permitirse sentir y procesar los sentimientos que surgen después de una ruptura. No trates de reprimir tus emociones o hacer como si no importara. Permítete sentir el dolor, la tristeza, la ira o cualquier otro sentimiento que surja.
  2. Tómate un tiempo para ti mismo: Después de una ruptura, es importante tomarse un tiempo para ti mismo para cuidar de ti mismo. Haz algo que te haga feliz, como leer un libro, hacer ejercicio, pasar tiempo con amigos o cualquier otra cosa que te haga sentir bien contigo mismo.
  3. Habla con alguien de confianza: Habla con un amigo o familiar de confianza sobre cómo te sientes. A veces, simplemente hablar de tus sentimientos puede ayudar a aliviar el dolor.
  4. Evita el contacto con tu ex: Trata de evitar el contacto con tu ex-"casi-algo" después de la ruptura. Esto puede hacer que sea más difícil seguir adelante. Si es necesario, elimina a tu ex de tus redes sociales o bloquea su número para evitar la tentación de comunicarte con ellos.
  5. No te culpes a ti mismo: No te culpes a ti mismo por la ruptura o por tener sentimientos por tu ex. Es normal tener sentimientos después de una ruptura, y no es tu culpa que la relación "casi-algo" no funcionara.
  6. Sé amable contigo mismo: Sé amable contigo mismo durante este tiempo difícil. No te castigues por tener sentimientos o por necesitar tiempo para sanar. Date tiempo y espacio para sanar y recuerda que eres digno de amor y felicidad.

 

En conclusión, las relaciones "casi-algo" pueden ser complicadas, pero también pueden ser muy gratificantes y enriquecedoras. A menudo, estas relaciones nos permiten explorar nuevas conexiones con otras personas y aprender más sobre nosotros mismos. Sin embargo, si surgen complicaciones emocionales que no podemos o sabemos cómo lidiar, es importante recordar que la comunicación abierta y honesta con la otra persona puede ser muy útil para superar cualquier problema. En algunos casos, también puede ser útil buscar ayuda profesional de un psicólogo para obtener orientación y apoyo en el manejo de emociones difíciles. Con el tiempo y el cuidado adecuado, es posible superar cualquier desafío y encontrar una relación satisfactoria y saludable.

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Isis Cervera

Graduada en Comunicación Audiovisual en CDL, Alicante. Apasionada del mundo digital y todas sus posibilidades. Creo en el poder de superación de las personas, la resiliencia, el conocimiento y gestión de las emociones, apelo a la creatividad como arma. Siempre aprendiendo...

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