Qué es el sentimiento de culpa

Cuando el sentimiento de culpa te mata por dentro

Uno de los sentimientos que pueden llegar a ser más dolorosos es el de la culpa. El hecho de que te sientas culpable por algo que has hecho -o que no has hecho- dice mucho de ti, pero puede llegar a ser algo matador. Por eso conviene aprender a gestionar ese sentimiento de culpabilidad, a vivir con la culpa y a trabajar para evitar que la culpa nos martirice. La culpa es un sentimiento que se puede superar, pero también se trata de un sentimiento imprescindible para adaptarnos al entorno que nos rodea.

¿Por qué se da la culpa?

Hay sentimientos que se sufren, y uno de ellos es la culpa. Las causas de la culpa se encuentran en nuestros propios actos y en la conciencia moral de cada uno. La culpa aparece cuando tenemos la sensación de que hemos superado las normas éticas o personales, en especial si por nuestros actos alguien se ha visto perjudicado. Dicho de otra forma, se da cuando hemos cometido una falta, o al menos es lo que creemos. Y, como apuntábamos antes, puede ser un sentimiento de culpa por acción o por omisión ya que no hacer nada también puede implicar saltarse esas normas éticas. Aquí es donde nace la importancia de eliminar la espinita del rencor de nuestra vida para poder vivir con tranquilidad y paz.

En qué consiste la culpa

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La función de la culpa no es otra que obligar al sujeto a tomar consciencia de que ha obrado mal, de forma que pueda adoptar las medidas necesarias para solucionar el problema o reparar el daño que haya podido causar a un tercero. Y ahí es donde entra en juego la conciencia moral de la persona porque en muchos casos la envidia se apodera y da lugar a una persona envidiosa a la que los celos no le dejan ver por lo que cuando comenzamos a ser conscientes y el arrepentimiento no se hace esperar. Ya desde niños nuestros padres y profesores nos han inculcado esa consciencia que se ha moldeado según el individuo y las pautas educativas que ha seguido; y si considera que ha superado la barrera de la ética aparecerá la culpa.

Los tipos de culpa

Para entender los tipos de culpa, antes hay que hablar de un proceso que empieza con el acto que despierta el sentimiento de culpa, ya sea real o imaginario. A continuación el sujeto experimenta la percepción o valoración negativa que da lugar a la mala consciencia, y de ahí pasamos a la emoción negativa derivada del sentimiento de culpa: los remordimientos. Y cuando estos tres elementos se combinan aparece la culpa, que según su origen puede ser una culpabilidad sana o manifiesta o bien una culpabilidad mórbida.


La culpabilidad sana es la que aparece como consecuencia de un perjuicio real, cuando hemos actuado de forma que le hemos causado algún daño a alguien. El hecho de que la conozcamos como culpabilidad sana o manifiesta se basa en que es un elemento indispensable para que podamos detectar nuestros sentimientos con mayor facilidad, vivir respetando las normas y convenciones sociales establecidas, sin causar ningún perjuicio a los demás. Si incumplimos esas normas, la culpabilidad sana nos castiga por hacerlo.

Clases de culpabilidad

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En cambio, la culpabilidad mórbida aparece cuando no hay ninguna falta objetiva que favorezca la aparición del sentimiento de culpa, ni por acción ni por omisión. Y si la culpabilidad sana tenía una función positiva, la culpabilidad mórbida es algo totalmente negativo ya que es destructiva y nos impide adaptarnos a la sociedad. A veces está relacionada con el odio y nuestra incapacidad para superarlo, también con alteraciones psicopatológicas como la depresión y en otras ocasiones es un defecto, como la búsqueda de un perfeccionismo excesivo.

Cómo superar la culpa

La clave, como es de esperar es aprender expresar nuestros sentimientos para poder afrontar la realidad tal y como es y darle a cada sentimiento su nombre y circunstancia. De esta manera, la mejor forma de dejar atrás la culpa es reparando el daño causado. Para ello hay que identificar la conducta que nos provoca los sentimientos de culpabilidad y expresar nuestro arrepentimiento ante quienes se han podido ver perjudicados por nuestra conducta. Si aceptan nuestro perdón, la culpa debe servir de experiencia para evitar que la situación se repita en el futuro. A la vez que cumplimos con este reparo, ganaremos autoestima y nos ayudará a dejar atrás ese sentimiento de culpa.

Consejos para hacer frente a la culpa

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Escribir acerca de nuestros sentimientos, perdonarnos sobre los mismos y sustituirlos por otros sentimientos con una connotación más positiva son los principales consejos para superar la culpa definitivamente. Por ello, obrar correctamente y ser consecuente con nuestros actos será la clave para librarnos de este sentimiento y poder ver las cosas de otra manera mucho más positiva, sobre todo para nosotros mismos.

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Pau Sisternas

Graduado en Periodismo y comunicación por la Universitat de València. Postgrado en formación del profesorado de Español como Lengua Extranjera. Periodista, blogger, community manager, apasionado del deporte y atleta en mi tiempo libre. De Valencia, intento vivir de lo que más me gusta escribiendo en blogs. Aficionado a cualquier deporte, adicto a las series, creo que las películas se disfrutan más con palomitas. Aunque suene a tópico, a mi también me gusta leer, viajar y la buena comida.

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