Cómo se siente una persona vulnerable

¿Por qué en ocasiones nos sentimos vulnerables?

Todos y cada uno de nosotros, alguna vez, nos hemos sentido especialmente frágiles, indefensos o desvalidos porque la vida nos ha colocado en un escenario que no hemos elegido. En pleno siglo XXI y con una sociedad que cada vez se vuelve más exigente, ser una persona vulnerable no está bien visto. Y es que desde que somos muy pequeños, nuestros padres y maestros nos educan para mostrarnos fuertes así como para hacer ver al resto del mundo que no nos importa lo que piensen los demás de nosotros mismos.

Sin embargo, más allá de una cuestión puramente educacional, al hablar del origen de la vulnerabilidad es irremediable aludir a una cuestión clave: las heridas emocionales o los traumas que nos acompañan a lo largo de la vida.

La presencia de heridas emocionales

A medida que transcurre la vida y que pasa el tiempo, los seres humanos comenzamos a registrar en nuestro interior todas las situaciones que nos van poniendo a prueba en la vida. Y si bien es cierto que algunos de estos momentos vividos son bonitos y altamente gratificantes, también hay situaciones que nos pone la vida que nos dejan una herida emocional imborrable, o lo que es lo mismo, un pesado cansancio emocional.

Las heridas emocionales generan en nuestro interior un daño imborrable que nos hace sentirnos inseguros a nivel emocional e impotentes. En definitiva, el cargar con heridas emocionales hace que nos sintamos más vulnerables ante la vida. Las personas que cargan con estos traumas o heridas emocionales suelen aceptar con sumisión todo lo que les venga, y no sienten la necesidad de declarar su opinión ni de luchar contra esa frustración interna que los hace sentir vulnerables.

Además, durante la infancia, podemos ser víctimas de algunas heridas emocionales que nos marcan para toda la vida: el miedo al abandono, el miedo al rechazo, las heridas de la humillación, la traición o la injusticia, son las principales situaciones que se pueden producir durante la infancia y que nos dejan heridas para siempre.

¿Cómo convertir la vulnerabilidad en fortaleza?


Sin embargo, de todo esto se puede sacar una lectura positiva, y es que la vulnerabilidad se puede convertir en una de nuestras mejores fortalezas emocionales, si sabemos cómo hacerlo. Sentirse abrumado, inseguro, débil o asustado es una parte esencial de la naturaleza humana. Por lo tanto, es absolutamente normal que en algún momento de nuestra vida nos sintamos así, y no debemos luchar contra todas esas sensaciones.

Cuando nos sentimos vulnerables nos sentimos débiles, flojos, impotentes y con un nivel de exposición emocional muy alto que nos hace sentirnos pequeñas personitas en un mundo inmensamente grande. Y, sin embargo, la fortaleza emocional se asocia al empuje, la rudeza, la impasividad, incluso, a la frialdad. En definitiva, cuando nos sentimos fuertes, nos parece que somos capaces de todo y de cumplir todo lo que nos proponemos.

Pero una persona vulnerable puede convertirse en una persona tremendamente fuerte cuando es capaz de responsabilizarse de sus propios sentimientos. En definitiva, aceptar que no se puede cambiar lo que nos hacen o nos dicen los demás pero, sin embargo, sí que se puede cambiar la reacción ante estas palabras o comportamientos.

Otra de las claves para convertir la vulnerabilidad en fortaleza es mentalizarse de que nuestros sentimientos no son nuestros enemigos, ya que todos los sentimientos, hasta los más negativos, tienen un lado positivo en nuestra vida.

Finalmente, ser capaz de detectar las propias necesidades, es la tercera clave para convertir la vulnerabilidad en fortaleza. Y es que, las personas que te rodean no son capaces de leer tu mente, por lo que deberías abrirte a los demás y expresarles tus propias necesidades para que puedan ayudarte a satisfacerlas.

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Carolina Ferreiro

Carolina Ferreiro

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Mi vocación es contar noticias y transmitir información útil y relevante para los demás. Escribo noticias relacionadas en medios de referencia relacionados con el empleo, cursos, orientación académica, y actualidad educativa. En el día a día disfruto con todos los temas que están relacionados con la maternidad (feliz mamá de dos hijos), la infancia y la familia. Asimismo, me interesan mucho todos los asuntos que atañen a la nuestra psicología, salud y nuestra alimentación.

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