Concepto de dignidad

Nunca es tarde para recuperar tu dignidad

A lo largo de nuestra vida sufrimos diversas humillaciones que provienen de personas diferentes. Aunque la humillación es algo que nunca es grato, ninguna es más dolorosa que la que sufrimos por parte de nosotros mismos. Y es que, al degradarnos, estamos perdiendo también nuestra dignidad. Hay momentos en la vida en los que nuestra autoestima está algo deteriorada, por diferentes motivos. Es entonces cuando corremos el riesgo de perder nuestra dignidad. Sucede con mayor frecuencia en las relaciones afectivas y es un hecho de lo más doloroso.

¿Alguna vez te has sentido como si no valieras nada? ¿Nunca has sentido un fluir de emociones negativas por tu cuerpo? Recuerdas una y otra vez cómo te has comportado y sientes que has perdido todo lo que eres? ¿Tienes miedo a ser juzgado socialmente o que otras personas interpreten cosas que no son de tu comportamiento? Puede que hayas perdido la dignidad, pero no debes perder la perspectiva.

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Y es que, nunca es tarde para recuperar la dignidad. Como en todas las cosas, hay que ponerle empeño, pero con un poco de trabajo y algo de tiempo, podremos conseguir, volver a ver a esa persona valiosa que en realidad somos y que la oscuridad de nuestro sufrimiento nos está tapando.

Pasos para recuperar tu dignidad

A pesar de que el tiempo acaba por poner las cosas en su lugar, no está de más que trabajes este punto y veas por qué te ha pasado esto. Además, de esta forma conseguirás enriquecerte con la experiencia y hacerte con las herramientas para recuperar tu dignidad, que no vuelva a ocurrir o que pase lo menos posible. Recuperarse de cualquier caída es un hecho de admirar, por lo que, prepárate para recuperar la dignidad de la mejor de las formas, valiéndote de tus recursos y de la persona especial que eres.

1. Habla con alguien

El primer paso es comprender por qué te has comportado de esa forma que no puedes olvidar. Para hacerlo, hablar con esa persona que nunca te falla te será muy útil. No quieras guardarlo, porque entonces se quedará ahí para siempre. Seguro que la gente que te quiere no te va a juzgar y te ayudará expresarlo con palabras.

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2. Pérdonate

Después de hablarlo podrás visualizarlo mejor. No dejes que se vaya el recuerdo, aunque duela, pues solo así podrás asimilarlo. Seguramente, tú lo ves peor que los demás, así que trata de relativizarlo y mirarlo desde otro punto de vista. Porque todos cometemos errores y tú no vas a ser menos.

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3. Piensa en positivo

Todos tenemos un pasado y el de nadie es perfecto. Si te avergüenza como te comportaste una vez no desesperes. Has caído y puedes volver a levantarte. Una vez has asimilado lo que pasó, no te quedes en eso y busca más allá. Ten en cuenta que las personas crecemos, y que lo que te hizo caer, seguramente te ha convertido en mejor persona.

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Cuando las relaciones sentimentales te dejan sin dignidad

La pérdida de dignidad no es casual, y en algunos casos es fruto de unas malas relaciones. Las personas necesitamos estar en sociedad, pero cuando lo necesitamos mucho, cuando nos creamos relaciones de dependencia y tenemos miedo a estar solos, puede que acabemos por perder nuestra dignidad. Es importante que nos acerquemos a los demás desde el amor propio, de modo que no podamos acabar siendo ultrajados por otros.

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Es fundamental que tengas en cuenta que no debes suplicar atención ni mendigar cariño. Todos somos personas que podemos hacernos con aquello que deseamos, somos dignos de recibir la mejor forma de amor y no podemos conformarnos con las migajas. Si tienes claro estos conceptos, la pérdida de dignidad se hará mucho más complicada.

En el amor y la guerra todo se vale menos arrastrarse, en la guerra se muere de pie y en el amor se dice adiós con dignidad. Bukowski

Fuentes consultadas:

  • Pérez, J. G., & Gil, A. H. (1986). La dignidad de la persona. Civitas.

Mamen Palanca

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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