Cuando entra en juego la insatisfacción: el perfil de las personas inconformistas

Inconformismo e insatisfacción. Deseos o necesidades. Entre estas cuestiones nos encontramos con una realidad en la que se encuentran sometidas algunas personas. Una situación que da lugar a una sensación de vacío interno, de anhelar más. Una sensación que te deja con mal sabor de boca cuando alcanzas un objetivo. Una sensación que realmente nadie quiere experimentar y que se puede llegar a convertir en un auténtico tormento para la persona que lo sufre. Hablamos de las personas inconformistas, aquellas que por alguna razón han pasado a sufrir cierta insaciabilidad a su pesar.

Los 2 principales rasgos de la personalidad inconformista

Cuando todo nos parece insuficiente o cuando los mejores momentos les saben a poco. Son situaciones que definen a la perfección el inconformismo, que ha desencadenado en un tipo de personalidad que está repleto de inconvenientes.

Cuando todo sabe a poco

Los inconformistas son aquellas personas a las que por desgracia todo les parece poco, y siempre esperan obtener más de lo que consiguen. En la sociedad en la que vivimos hoy en día abundan este tipo de perfiles, ya que desde la infancia se nos acostumbra a tener siempre más de lo que verdaderamente necesitamos o deseamos o directamente se espera demasiado de nosotros, y no siempre es tan sencillo, ya que cada persona tiene sus tiempos, sus ritmos, su camino.

Cuando la insatisfacción pasa a ser crónica

La insatisfacción crónica que rodea a las personas inconformistas está muy relacionada con un cúmulo de emociones negativas que estas personas van almacenando dentro de sí mismas. Cuando estas emociones negativas están en su punto más álgido, entonces llega la ansiedad y la irritabilidad. El sentimiento de insatisfacción es uno de los rasgos más típicos de la personalidad inconformista. Esta sensación llega cuando las cosas que tenemos, o lo que hemos conseguido en la vida, nos empieza a parecer insuficiente, y necesitamos algo más.

Sin embargo, la insatisfacción es un sentimiento que todas las personas llegamos a experimentar en algún momento de nuestra vida y, en sí mismo, no es un sentimiento perjudicial, ya que gracias a la insatisfacción somos capaces de seguir buscando más allá de lo que tenemos y también nos incentiva a convertirnos en mejores personas. Por ello, y visto desde esta perspectiva, la insatisfacción es un sentimiento bueno, una sensación sana que nos alienta a seguir creciendo como personas y a luchar por nuestras metas y objetivos en la vida.

¿Pero qué pasa cuando el sentimiento de insatisfacción se vuelve incontrolable? Como cualquier otra cosa en la vida, cuando la insatisfacción se nos va de las manos, entonces ésta se convierte en algo perjudicial, ya que nos arrastra hasta el inconformismo.

Estas son las consecuencias de la insatisfacción

Cuando la insatisfacción se convierte en algo crónico y nos volvemos personas inconformistas, comienzan a llegar los problemas:

1. Apatía como resultado de la frustración

Las personas que son demasiado inconformistas comienzan siendo muy luchadoras, pero con el paso del tiempo, al comprobar que no consiguen lo que quieren, se van convirtiendo poco a poco en personas apáticas en la medida que la frustración va haciendo mella en su interior. Esto les provoca un malestar continuo que les lleva a querer hacer cada vez menos cosas, lo que les genera un mayor sentimiento de insatisfacción.

2. Un estado emocional negativo y decaído

Uno de los principales síntomas de la insatisfacción crónica es el estado de ánimo bajo y decaído. Y es que, una persona inconformista empieza a sentirse poco a poco más triste, al ver que no consigue todo lo que quiere en la vida. Es una sensación muy desagradable que puede desembocar en problemas de gran envergadura, como podría ser una depresión, causado por la indefensión de no saber cómo lidiar con esa tristeza, por lo que contar con un especialista es la gran clave para salir de esta situación.

3. Fracaso en las relaciones personales

Otra de las consecuencias directas que conlleva el ser una persona inconformista, es que a medida que pasa el tiempo, se empiezan a experimentar tropiezos con las personas que se tienen alrededor. Y es que, las personas inconformistas, no lo tienen fácil para alegrarse del éxito de los demás, porque lo anhelan para sí mismos. A medida que va pasando el tiempo, el carácter de estas personas se amarga, y empiezan a distanciarse de la gente que tienen a su alrededor.

Además, en el terreno profesional, las personas inconformistas nunca están satisfechas con tu trabajo, lo que les lleva a cambiar de puesto cada vez que tienen la oportunidad, buscando una opción laboral con la que se encuentren satisfechos aunque, dado su carácter inconformista, a ellos nunca les llega esa oportunidad.

Fuentes consultadas:

  • Cloninger, S. C. (2002). Teorías de la personalidad. Pearson Educación.

Otras referencias:

  • Psicólogos Madrid Aesthesis. Terapia Psicológica. ¿Eres Inconformista?

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Carolina Ferreiro

Carolina Ferreiro

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Mi vocación es contar noticias y transmitir información útil y relevante para los demás. Escribo noticias relacionadas en medios de referencia relacionados con el empleo, cursos, orientación académica, y actualidad educativa. En el día a día disfruto con todos los temas que están relacionados con la maternidad (feliz mamá de dos hijos), la infancia y la familia. Asimismo, me interesan mucho todos los asuntos que atañen a la nuestra psicología, salud y nuestra alimentación.

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