¿Es correcto siempre decir la verdad?

La sinceridad es un valor que está muy bien visto. Todo el mundo espera que le digan siempre la verdad y conocemos mil dichos sobre la verdad como el que dice que "la verdad os hará libres", o "con la verdad se llega a todas partes". Desde pequeños nos han enseñado que no hay que mentir, sin embargo, todos hemos dicho alguna mentira alguna vez, y en ocasiones, hemos estado orgullosos de esa mentira. Esto es una cuestión fundamental para el proceso de desarrollo personal de cada ser. Y aquí se abre la batalla: ¿hay que decir la verdad aunque duela? ¿De verdad es bueno decir la verdad? ¿Sí o no?

Lo cierto es que duele que te mientan, pero a veces no es necesario decir toda la verdad, ya que también duele. Muchas personas utilizan la excusa de "es que yo soy muy sincera" y cree que así puede ofender sin más. Aprender cuándo callarse la verdad y cuando ocultarla no es fácil, va a depender de la situación, nuestro sistema de valores, nuestra cultura... pero lo que sí podemos afirmar es que a veces, una mentira es mejor que una verdad. No nos olvidemos que jugamos ante las emociones y los sentimientos de las personas, por lo que hay que meditarlo bastante.

Las mentiras piadosas

Está claro que en las relaciones, la confianza es el vínculo de unión más fuerte, y si traicionamos este, puede que nuestra relación se rompa. Sin embargo, en algunos casos hay unas mentiras piadosas que se admiten. Las llamamos así porque son pequeñas mentiras, que tienen la única intención de mejorar la relación.

Un buen truco para saber si debemos decir una mentira piadosa consiste en observar la repercusión que va a tener. A veces, cuesta decir una verdad porque va a ofender a la otra persona, pero si va a ayudar a que esta se encuentre mejor o que tome una nueva perspectiva, la verdad será necesaria. Lo cierto es que vivir la sensación de ayudar a los demás puede ser muy beneficioso. Sin embargo, hay ciertas cosas que no van a servir de nada, solo harán daño, por lo que es entonces, cuando se admiten las mentiras piadosas.

En este tema hay opiniones para todos, desde las personas que opinan que hay que decir siempre la verdad, porque las mentiras piadosas solo llevan a grandes mentiras... hasta aquellas personas que apoyan que una mentirijilla de vez en cuando, es todo lo contrario a hacer daño a alguien. Pero hasta el momento en el que nos encontramos ante la situación de decir la verdad o no podremos opinar sobre lo que hacen los demás y aunque sea con empatía, no sabremos qué es lo que haríamos nosotros hasta que no nos viéramos en la misma situación.

Las mentiras aceptadas en la sociedad

En nuestra cultura la mentira está condenada, sin embargo socialmente se aceptan ciertas falsedades, que hacen que las relaciones de las personas mejoren. ¿Quieres saber cuáles son? Te las contamos:

Los piropos

Los piropos son un caso válido para no decir la verdad. Es decir, a veces un amigo necesita un empujón o un chute de autoestima. Decirle a nuestra pareja lo guapa que está, aunque no sea su día especialmente, le ayudará a que se sienta mejor y podrá alegrar un poco un día triste. Se trata de halagar a alguien para que consiga encontrar la fuerza suficiente, sobre todo cuando tiene una autoestima baja. Una mentira que le hará sentirse bien. Del mismo modo, si tu hijo se ha esforzado mucho en una tarea, puede que haya sido demasiado para él y no la haya conseguido hacer bien, pero animarle y explicarlo lo bien que ha quedado también está bien aceptado. Se trata de una forma de motivación que puede llevarle a mejorar la próxima vez.

Los agradecimientos

Si alguien te ha hecho un regalo y no te gusta, decirlo claramente es un gesto que en nuestra sociedad se encuentra de mala educación. Cuando recibes un regalo de una persona tienes que agradecerlo, y decir en este caso tus verdaderos sentimientos puede resultar ofensivo y estúpido.

Otra cuestión donde habría que mentir, sería cuando alguien nos hace un favor. Puede que no hayamos conseguido lo que queríamos, que no haya hecho lo que exactamente le habíamos pedido o que el resultado no nos haya venido bien. Lo cierto es que ya que la otra persona se ha tomado las molestias, agradecerlo y mentir será lo más educado, lo que más se reconoce en nuestra sociedad.

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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