Perder el interés

¿Por qué tienes falta de interés por todo?

Nos sentimos cansados, sentimos que hemos perdido la motivación e incluso que ya no tenemos la ilusión que teníamos antes. Aquello que solíamos hacer que tanto nos llenaba, ahora no sucede, no sentimos esa emoción vibrante. Hablamos de la falta de interés, la falta de ganas, de ese gusanillo en el estómago que sentíamos con anteriormente, pero que ahora tan solo es un instante, un recuerdo.

El interés es una emoción asociada a la motivación, y el problema sucede cuando la falta de interés por hacer las cosas se apodera de nosotros por completo, pues es algo que puede hacernos perder la esencia, lo que nos define, la forma en la que nos sentimos nosotros. Esta fala de interés también recibe el nombre de anhedonia.

¿Qué es la anhedonia?

Algo que nos explica muy bien el significado de esta palabra es su propia composición. En griego, hedone es una palabra que significa placer, por lo que anhedonia es la falta de este mismo placer. ¿Y por qué es importante vivir una vida plena y una vida con placer? Porque es lo que nos recuerda quiénes somos, dónde queremos ir, es en definitiva, lo que nos hace felices. Pues bien, esta sensación de no tener ilusión y sufrir una pérdida de interés es lo que conocemos como anhedonia.

La anhedonia nos quita la energía y las ganas por todo. Es una sensación que te impide disfrutar de la vida, en cualquier plano, tanto físico como psicológico o social. No se disfruta de placeres como comer o relajarse, tampoco yendo a una fiesta que antes adorabas o teniendo la satisfacción de estar enamorado. La anhedonia nos lo quita todo, por lo que es importante prestarle atención y tratar de echarla de nuestra vida.


Es necesario aclarar que la anhedonia no es un trastorno, sino un síntoma que detecta que algo no funciona bien en nuestro estado anímico. Eso sí, no siempre podemos relacionarla con la falta de tiempo asociada al interés, puesto que en el caso que nos atañe en este artículo, hablamos de algo que se ha instaurado en nuestra vida y no nos permite disfrutar de cada detalle que nos hace sentir bien.

Lo que sucede en nuestro interior cuando se pierden las ganas

No llegamos a la falta de interés de la noche a la mañana, sino que para padecer anhenodia, lo más normal es que hayamos pasado por unas circunstancias desencadenantes antes. Desde el punto de vista fisiológico, esta pérdida de interés se localiza en una disminución de la dopamina de nuestro cerebro, que afecta al sistema de recompensas y hace que no tengamos ganas de repetir una acción placentera. Sin embargo, la persona que pierde el interés, no es que no lo tenga, sino que el estrés, la tristeza o la ansiedad entre otros factores son los que hacen que dejemos sentir las cosas con mayor intensidad, y esto se produce en muchos casos de forma inconsciente.

Pero experimentar esta profunda falta de interés por todo no quiere decir que la persona esté libre de sufrimiento, sino todo lo contrario. El caso es que, cuando alguien está experimentando esta sensación, la tristeza se vuelve más profunda al no poder sentir placer, pero también aparecen emociones negativas, que no se irán fácilmente. Por eso, es importante buscar la raíz del problema y trabajarlo desde el fondo, para salir de este estado nada beneficioso.

Solución: el valor de las cosas y los detalles

Todos en algún momento de nuestra vida nos preguntaremos, ¿qué podemos hacer para recuperar el interés y el placer por las cosas que nos han gustado siempre? Pues bien, lo primero que podemos hacer para recuperar el interés es hacer un ejercicio de reflexión en el que visualicemos un listado con las cosas que nos llenaban. ¿Cuál te gustaría retomar? Prúebala. Por ejemplo, si te gustaba la pintura, ¿qué tal si haces un boceto y lo pintas luego? Si acostumbrabas a practicar un deporte, ¿puedes retomarlo?.

Una de las cosas que más pueden ayudarnos a salir de la anhedonia es la práctica de la meditación. Gracias la meditación podremos encontrar la forma de disfrutar del presente sin preocuparnos de problemas pasados o futuros. Sin embargo, esta actividad tendrá que ir acompañada de pequeños esfuerzos, por parte de la persona que ha perdido el interés, para volver a sentir el placer de las pequeñas cosas.

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Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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