Saber perder

Aprender a perder: la vida es un constante aprendizaje

Desde pequeños nos dicen que hay que saber perder, pero la verdad es que a pocos nos enseñan. La alegría de ganar es algo que se contagia, es innata y se ve en la cara de cualquiera, igual que el fracaso y el dolor que se siente al perder. Y es que, si ganar es lo contrario de perder, la emoción también se aprende como la contraria.

Lo cierto es que en la vida unas veces se gana y otras veces se pierde, y no podemos abatirnos si perdemos, ya que estaríamos renunciando a numerosas victorias posteriores. De hecho, de las pérdidas podemos ganar sabiduría, a aprender cómo no perder la próxima vez, a ser mejores personas, a alcanzar nuestro desarrollo personal e incluso a sentirnos mejor con nosotros mismos. Si todos nos rindiéramos al primer fracaso, poco intentaríamos nada. El caso es que ganar es muy fácil, acumulamos victorias, trofeos y felicitaciones. Pero cuando la frustración llega a nuestra vida en forma de perdedor, es muy difícil hacerle frente, si no tenemos esa templanza que hace falta, si no hemos aprendido a perder todo se viene abajo.

Las mentiras del fracaso

El título de este post puede resultar algo complicado para esas personas que no toleran perder y se sienten fracasados a la mínima. El caso es que, la cruda realidad es que es imposible ganar siempre, y más vale que aprendamos a perder para no dejarnos llevar por el fracaso, y sepamos aprender y venirnos arriba con nuestros errores. Porque incluso, del fracaso se sale, el miedo al fracaso se puede superar, el problema surge cuando la mentira comienza a rondar por nuestra cabeza.

Existen algunas mentiras que rondan por la cabeza de muchas personas y que nos impiden aprender a perder. Son frases hechas, que escuchamos a diario y que realmente nos hacen mucho daño. Entenderlas y desglosarlas nos puede ayudar a desacreditarlas y estar un poco más cerca de ver el hecho de perder como una reflexión, como una oportunidad para mejorar. Al final aprender a perder es una lección que la vida nos da. Y el hecho de no tener esta reflexión, si algo demuestra es una falsa autoestima, una sensación irreal.

Por ejemplo "perder es humillante". La verdad es que perder no es lo humillante, si no que lo humillante es no volver a intentarlo. Todo el mundo pierde alguna vez y todo el mundo está en esta situación de aprender. Pero si no lo vuelves a intentar es cuando te humillas, te dejas llevar por los sentimientos negativos y fracasas. La clave, como hemos dicho en más de una ocasión es ser una persona con actitud positiva, y comprender que si no es ahora, lo será más adelante. "Si fracasas una vez ya no lo conseguirás" es otra de las frases terribles que tanto daño hacen y tan mentira son. Muchos de los mejores emprendedores han cerrado más de una empresa y han triunfado al seguir intentándolo. Y es que, para triunfar, lo normal es equivocarse antes varias veces y eso es una realidad.

Enseñar a aprender a perder a los niños


Y como todo aprendizaje en la vida, es mucho más fácil si comienza desde que somos pequeños. La educación que damos a nuestros hijos es esencial y si les enseñamos que perder no significa ser un perdedor, sino que todos ganamos y perdemos de vez en cuando, su vida podrá ser mucho más fácil, su éxito más asegurado y no se dará por vencido tan fácilmente.

Porqué es importante aprender a perder

Africa Studio || Shutterstock

De niños queremos que nuestros padres se sientan orgullosos de nosotros, y eso es lo que nos impide saber perder. Nos sentimos frustrados y podemos llegar a pensar que no nos van a querer, vemos el fracaso como algo intolerable, con esa inocencia de que perder esa carrera será nuestro fin, lo peor del mundo. Y es que, aprender a perder, también es cuestión de aprender de nuestros errores, ¿o no?

Es entonces cuando, como padres, debemos enseñar a nuestros hijos que perder forma parte de la vida y que de todo podemos aprender. Enseñarle el significado de perder desde tan pronto hará que tu hijo adopte una nueva perspectiva, la de una persona más optimista y no se sienta frustrado tan fácilmente.

Por otra parte, tenemos que ser conscientes de que, si les enseñamos a perder, también estaremos enseñando a aceptar que hay cosas en la vida que se pierden, como seres queridos cuando les llega la hora de su muerte, o relaciones, cuando se terminan o se abandonan.

Al final, lo mejor es dejar a un lado los comportamientos tóxicos y nocivos para nosotros mismos. Porque si ponemos en práctica algunos de estos tips para aprender a perder seremos conscientes de que la humildad está por encima de todo, y eso nos hará ser mejores personas.

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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