Efectos de sobreproteger a los niños

3 motivos por los que la sobreprotección es negativa en la educación

Ser padre no es nada fácil y por mucho que imaginemos antes cómo sería, nada comparado con esa sensación de tener una vida tan frágil en tus manos. Es normal que queramos proteger a nuestros hijos y que tengamos deseos de cuidarlos para que nunca les pase nada, pero no debemos olvidar que los niños tienen que aprender a valerse por sí mismos y que la sobreprotección es negativa para los niños porque a la larga es algo que solo les va a acarrear consecuencias negativas. Por eso los psicólogos inciden que lo importante es seguir una tendencia educativa como modelo, pero ir dándoles poco a poco sus propias facultades y luego corregir las conductas negativas.

Una cosa es preocuparse por los niños y otra es no dejarles desarrollarse. Esta es una de las peores consecuencias que tiene sobreproteger a los más pequeños.  Todo se puede entender con este ejemplo: si nunca enseñas a tu hijo a hacer la cama y siempre se la haces, seguramente nunca aprenda a hacerla. Se trata de un ejemplo simple, pero imagínate a todo lo que se puede aplicar en la vida de tu pequeño, desde comenzar a valerse por sí mismo, a tener relaciones sociales y a labrarse un futuro. Por eso se recomienda educar en emociones a los niños para que de este modo puedan desarrollar poco a poco la inteligencia emocional y aprendan por sí mismos.

Las consecuencias que tiene la sobreprotección infantil

Por mucho que nos guste, no vamos a poder estar siempre ahí para solucionarle siempre la vida a nuestros pequeños, y aunque esto fuera así, estaríamos debilitando su personalidad y por supuesto, su autoestima. Si un niño ve que todo lo hacen por él, adoptará una pasividad que le impedirá triunfar en cada faceta de su vida. Si aún no lo tienes claro, te exponemos uno a uno, los peligros que tiene la sobreprotección en la educación de los pequeños y porqué es tan perjudicial para su desarrollo.

Vivir con miedo


Cuando hablamos de vivir con miedo nos referimos al niño al que sus padres han acompañado a todos sitios y han evitado que algo les hiciera daño. Seguramente sufres por tu hijo y su bienestar, pero si te pasas todo el tiempo avisándole de todos los peligros que puede correr, sean cuales sean, seguramente no pisen firme en ningún lugar, por miedo a que algo les pase. No decimos que haya que lanzar a tus hijos al abismo, pero sí que será mejor que les demos a los pequeños las herramientas para afrontar sus miedos en lugar de alejarlos de ellos. Si siempre estás detrás de él se hará dependiente y no sabrá cómo comportarse si tú no le dices dónde ir. Si no lo hacemos el niño sufrirá estrés en las situaciones complicadas que se le presenten en el futuro al no saber cómo solucionarlas.

Adiós al desarrollo personal

Puede que no sea algo agradable, pero todos sabemos que la mejor forma de aprender y de mejorar día a día en nosotros mismos es pasando por situaciones duras. Si salvamos a nuestros hijos y queremos mantener su inocencia por más tiempo de lo habitual, nunca sabrán el valor que tienen ellos mismos. Por tanto, la sobreprotección que ejercemos en nuestros hijos hará que no sean capaces de hacer frente a la situaciones complicadas que se les presenten a su vida. Esto actuará en contra de su desarrollo personal y hará que se sientan limitados.  Del mismo modo, si hacemos todo por ellos, si los vestimos, les damos de comer y tomamos sus decisiones, tampoco desarrollarán esas capacidades personales que pueden hacer que en un futuro triunfen, consigan éxito o tengan buenas relaciones.

Dependencia y baja autoestima

Tiene bastante sentido, y es que, si has estado todo el día detrás del niño, has ido diciéndole que no puede hacer nada sin ti, o al menos demostrándoselo, has solucionado todos sus problemas y te has hecho indispensable,. Por ello, lo más probable que suceda si sobreproteges a tu hijo es que dependa de ti en todos los sentidos. Te puede hacer gracia cuando es un bebé, pero no sabes lo nocivo que será para ambos cuando se haga mayor. El resultado no puede ser más negativo en la autoestima del niño, y por mucho que nuestra intención sea buena, no les estamos ayudando.

Lo mejor, es confiar en ellos, pensar que pueden hacer las cosas por su cuenta. Porque si hacemos lo contrario ellos lo notarán y su autoestima indudablemente decaerá. Y, una vez más se desarrollará una dependencia que puede resultar de lo más perjudicial.

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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