Tristeza y depresión

Diferencias entre estar triste y tener depresión

Muchas personas hoy en día sufren depresión. La depresión es una enfermedad que afecta a mucha más gente de la que pensamos y que nos consume de una forma brutal, llegando en algunos casos a llegar al suicidio. No es de extrañar que cada vez más personas se interesen por nuestras emociones y por la depresión, tanto por sus causas como por sus síntomas o remedios. Y es que, se trata de un trastorno del estado de ánimo que puede causar estragos. Este miedo a la depresión nos lleva a confundir la tristeza con la depresión, y a alertarnos cuando estamos de más bajo ánimo que de normal, y mucho más si vemos que un ser querido esta más bajo de ánimo que de normal.

Para salir de dudas, en este artículo vamos a descubrir cómo diferenciar la tristeza de la depresión , pues saber distinguir ambas situaciones nos dará mayor bagaje para afrontar el problema.

La tristeza, una emoción básica y necesaria

Todos estamos tristes de vez en cuando, y es que, la tristeza es una de las emociones primarias. La verdad es que no es muy agradable estar triste, y por eso se le califica como una emoción negativa. Sin embargo, la tristeza nos aporta ciertos beneficios que vale la pena conocer. Sabiendo porqué estamos tristes y sobre todo, para qué lo estamos, podremos gestionar nuestras emociones de mejor manera y poder aceptarlas. Y esta es la clave para diferenciar si una persona está triste o por el contrario sufre depresión y así determinar los sentimientos de cada una.

En primer lugar, a diferencia de la depresión, cuando estamos tristes hacemos un ejercicio de introspección que nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos. Pensamos en lo que sentimos y cómo nos sentimos, lo que nos hace tener una idea más precisa de cómo funcionamos y qué cosas nos molestan o nos apenan.

Por otra parte, estar tristes nos ayuda a interactuar socialmente y a sentir aquello que se llama empatía. Podemos sociabilizar con amigos o familiares que vemos tristes, o acercarnos a personas que entendemos que se sienten mal y necesitan apoyo. De esta forma, a través de la empatía creamos lazos que no se destruyen fácilmente, y es que, cuando alguien te tiende una mano en un mal momento, es difícil de olvidar.

Y es que, aunque a nadie le gusta estar triste, no podemos obviar que la tristeza tiene su lado bueno. Las emociones tienen su rol adapativo, y la tristeza en ocasiones nos hace más fácil la supervivencia en el mundo. Además, estar tristes nos ayuda a valorar más la felicidad y la depresión no. Por eso, estar tristes también nos sirve de fuente de inspiración de numerosas obras de arte, sacando nuestro lado más profundo y creativo.

La depresión, un trastorno del estado de ánimo

Y si hablábamos que la tristeza tiene su motivo de existir, lo cierto es que no podemos encontrar nada positivo en lo que a la depresión se refiere. A veces cuesta distinguirlas, pero para hacerlo, tendrás que pensar si tu estado de ánimo te impide hacer tu vida normal. Si la respuesta es sí, es que la tristeza se ha convertido en depresión.

Un modo de comprender qué es la tristeza y qué es la depresión es el siguiente: la tristeza tiene que ver con un estado emocional o mental, mientras que la depresión es un trastorno o enfermedad psicológica. Y, dicho trastorno se produce cuando la tristeza nos desborda y deja de ser adaptativa. Por tanto, podemos decir que, la tristeza es un paso previo a la depresión. Una persona deprimida se siente cansada, sin ánimo ni sin fuerzas de hacer nada, de hecho, si te fijas verás como caminan muy despacio, como si cada paso fuera una tortura para ellos.

Otra diferencia importante entre la depresión y la tristeza es el tiempo. Una mala noticia nos puede poner tristes, incluso si sufrimos alguna pérdida, lo normal es que esa tristeza nos acompañe más de lo normal. Sin embargo, la depresión puede alargarse durante meses.

Es fundamental que distingamos entre estar tristes y deprimidos para poder encontrarnos mejor. Saber que tenemos que estar tristes y permitírnoslo nos quitará un peso de encima. Sin embargo, cuando la tristeza es persistente y nos vuelve incapaces de afrontar el día a día, tendremos que empezar a pensar en la depresión y en cómo salir de ella.

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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