Lo que tu forma de respirar dice sobre tu estado anímico

Hoy en día sabemos que hay una seria relación entre cuerpo y mente y que ambas partes de nosotros están estrechamente relacionada. Una de las formas de conexionar estos dos elementos y de buscar las relaciones la encontramos en la respiración. Y es que, la respiración nos revela información sobre nuestro estado de ánimo y por tanto, nos habla de nuestras emociones y de nuestros sentimientos.

Respirar es algo que hacemos de forma mecánica, de hecho es lo que más hacemos y más automáticamente. No podemos vivir si no respiramos, por lo que está presente hasta cuando dormimos, y de hecho, es aquí cuando observamos cómo cambia dependiendo de nuestros sueños. Pero nuestra respiración no solo cambia cuando dormimos, sino que es evidente que lo hace también cuando estamos despiertos. No respiramos igual si nos dan una sorpresa que si nos sentimos sobre llevados por la tristeza o desmotivados. Todo apunta a que nuestra respiración es una herramienta muy útil para desvelar nuestro estado de ánimo.

La respiración y el estrés

Algunas doctrinas como la meditación o el yoga, han puesto de manifiesto la importancia de la respiración como método para calmar el estrés. Por ello, si controlamos nuestra forma de respirar, podemos encontrar la forma de calmarnos de una forma efectiva. De hecho, algunos de los ejercicios de yoga contra el estrés también nos ayudan a reducir la fatiga.

Cómo conseguir el equilibrio mental con yoga

Evgeny Atamanenko || Shutterstock

Pero la relación entre la respiración y el estrés va mucho más allá. En la actualidad algunos estudios han probado la capacidad que tiene una simple prueba de aliento para conocer el nivel de una persona. Cuando estamos estresados respiramos dando bocanadas profundas de aire y lo expulsamos rápidamente. En cambio, cuando estamos relajados lo hacemos suave y profundamente. Se trata de una forma de probar, tanto que nuestra respiración se modifica con nuestro estado de ánimo, como que cuando nos encontramos con un alto nivel de estrés, podemos recurrir a la respiración para calmarnos y poder funcionar mejor.


 

La respiración profunda

Todos hemos vivido momentos complicados, situaciones en las que puede que el hecho de no saber gestionar las emociones te paralicen y sientas que no entra aire en tu cuerpo. Se trata de momentos angustiosos, en los que tenemos que recuperar el aliento para poder continuar. La importancia de la respiración profunda es vital para poder controlar este tipo de situaciones. Es cierto que puede resultarnos complicado cambiar nuestra forma de respirar, y más en una situación de estrés.

Técnicas para practicar la respiración

Respirar profundamente puede ser muy alentador. Para comenzar deberemos respirar profundamente y de una forma muy suave. Para hacerlo, ten en cuenta que debes ampliar el estómago y llenar los pulmones, después al exhalar intenta sacar primero el aire del estómago y luego ir poco a poco subiendo hasta los pulmones. Este es un ejercicio que puede ayudarte a conectar con tu ser interior y a dejar a un lado las fuentes principales de estrés-

Es importante que realices el ejercicio de respiración lentamente y de modo profundo, al exhalar, es importante que notes que no queda aire en tus pulmones, como si los vaciaras del todo. Otra cuestión fundamental y una de las más importantes, es que, cuando realices la respiración te asegures de que toda tu atención se centra en el ejercicio.

Te recomendamos que busques un momento al día para practicar este ejercicio. De esta forma, cuando estés en una situación que te altere, podrás relajarte dominando el arte de respirar profundamente. El hecho de mantener toda tu atención en nuestra respiración, hará que nuestra mente quede libre de otras tareas y que nos centremos mejor en el momento presente.

La respiración es pues, una forma de controlar nuestro estado de ánimo, y también una herramienta perfecta para volver a la realidad y dejarnos de distracciones absurdas que pueden alterarnos o entristecernos.

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