La mayoría de nosotros ha experimentado el dolor emocional, un dolor que no es físico, pero duele tanto o igual que este último. Y es que, pasar por una gripe duele, pero que tu pareja te abandone, o que tus padres fallezcan, puede hacer que sientas como se te desgarra el alma lentamente.
Tanto niños como adultos debemos hacer frente al dolor emocional. De pequeños, el abandono de los padres, la soledad o el rechazo de los amigos suelen ser los desencadenantes. De mayores, la pérdida de un ser querido o el abandono de nuestra pareja son los responsables. Aunque las causas del dolor emocional son múltiples éste puede presentarse cuando menos lo esperamos. De hecho, podemos experimentarlo junto con una serie de emociones negativas más de una vez en la vida.
Y a pesar de que este dolor y sufrimiento emocional es uno de los más profundos que podemos experimentar, la buena noticia es que existen algunas medidas que podemos tomar para superar el dolor emocional y recuperarnos. Y como en todo en la vida, el superar adversidades y hacerle frente a estas fuertes e intensas emociones nos hace ser más fuertes y enriquecernos.
4 consejos que debes poner en práctica para superar el dolor emocional
El dolor emocional forma parte de nuestro aprendizaje. Cada persona lo sufre de manera distinta, y lo que puede afectar a unas personas, a otras les resulta algo más sencillo salir. Lo importante es que no pierdas la fe, que no creas que toda su vida va a ser igual y que solucionar y calmar ese dolor está en tu mano. Por eso, te damos algunas pistas sobre cómo conseguir apaciguar el dolor emocional.
Ponle nombre a tu dolor
Una de las primeras cosas que debemos hacer para conseguir superar el dolor emocional es reconocer lo que nos está pasando. ¿Será estrés, será la rabia o la ansiedad? Puede ser que ciertas circunstancias nos desborden y no queramos hacerles frente. Pero ignorar el sufrimiento emocional no te ayudará a superarlo. Saber qué te ocurre debe ser el primer paso para hacer frente a tus problemas y comenzar a solucionarlos.
Pon empeño en cuidarte
Cuando estamos enfermos nos cuidamos, tomamos medicinas y nos quedamos en cama. Con el dolor emocional debemos hacer algo parecido, y es que, si no nos cuidamos a nosotros mismos, raramente podremos avanzar en nuestro dolor. Ya sabemos de sobra la importancia de querernos a nosotros mismos, y es que, muchas veces las personas somos nuestros peores enemigos. Si sentimos un dolor emocional fuerte tenemos que consolarnos y cuidarnos, no machacarnos a nosotros mismos por lo que sentimos.
Rodéate de relaciones sanas
Del mismo modo que debemos cuidarnos, también será conveniente que nos rodeemos de gente que nos cuide. Puede que, en este momento, haya gente que no nos entienda o que haga que nos sintamos mal. Intenta explicar a la gente que te rodea qué es lo que te pasa y qué te causa ese sufrimiento emocional. De esta forma, conseguirás el apoyo que necesitas de la gente que te quiere. En este momento, contar con tus verdaderos amigos que te entiendan y te ayuden será como ver esa luz al final del túnel.
Trabaja para superar tu dolor
La verdad es que el sufrimiento emocional puede ser muy intenso, pero también es cierto que si no le hacemos frente y nos encaramos a él, nunca terminará por marcharse solo. Y es que, estar bien requiere de nuestro esfuerzo, y por eso tendremos que trabajar para conseguirlo. Si por el contrario, la situación es inamovible y no podemos hacer nada, aceptarlo y querernos más que nunca serán los caminos para superar el dolor emocional. En estas circunstancias, algunas prácticas como el mindfulness pueden ayudarnos a encontrar la paz que necesitamos.
Una vez averiguamos el motivo de nuestro dolor emocional tendremos que poner todas nuestras armas para superarlo. En ocasiones, podremos ayudar a solucionar el problema, para lo que debemos poner todos nuestros empeños en conseguirlo.