Ley del desapego emocional

5 razones por las que el desapego emocional puede beneficiarte

El desapego emocional no significa distanciarse y retirarse completamente del mundo exterior. Una persona que practica el desapego emocional puede ser igual de entusiasta, compartir la vida con los demás y ser exactamente igual de apasionado, quizá hasta más. La distancia emocional sirve, ante todo para tomar perspectiva y poder vivir de forma autosuficiente, emocionalmente hablando.

La necesidad de reconocimiento, de aprobación, de validación excesiva, la compulsión o la obsesión. Aferrarnos demasiado a alguien o algo, puede destrozarnos cuando los resultados no son los que esperamos. Esto da lugar a estrés crónico, fatiga, y agotamiento. Incluso en muchos momentos puede abrirnos el camino a una clara depresión. Por todo ello, practicar el desapego emocional puede beneficiarnos muchísimo.

Lo que conseguirás si practicas el desapego emocional

Conoce las grandes ventajas de practicar el desapego emocional y que podrán convencerte para practicarlo.

El desapego emocional te ayuda a perder el miedo a la soledad

De todas las emociones, las que suscitan la soledad son las más angustiosas. No todo el mundo está acostumbrado a ella, y lo cierto es que da miedo. Las personas que practican el desapego emocional no tienen miedo a esa soledad y la verdad es que salir del agujero de la dependencia emocional, puede devolvernos a la vida. Son capaces de hacer las cosas por sí solas, sin necesidad de tener el apoyo de terceros. La seguridad en sí mismas es más que notable y, por tanto, no dependen de segundas opiniones para tomar decisiones y ejecutarlas. En resumen, el desapego emocional aleja esa idea de que para ser feliz necesitamos a alguien a nuestro lado. Tener gente a nuestro lado es bueno, pero no es imprescindible para ser feliz.

El desapego emocional es capaz de romper cadenas con terceros


El desapego emocional es capaz de romper cadenas y vínculos insanos con terceros, sobre todo en las relaciones con personas tóxicas, porque cerrarás esa puerta que tanto daño te hace. Por eso, practicar el desapego emocionar te permitirá romper esas cadenas que otras personas ponen muchas veces sobre ti. Es mejor practicar un desapego saludable, inspirar confianza en los demás, pero permitiendo que puedan hacer cosas por sí mismos.

El desapego emocional te ayudará a hacer feliz a terceros

Amar a alguien no es controlarlo ni dominarlo. Si confías en esa persona debes dejarle libertad, para ello, practicar el desapego emocional ayuda. Por ejemplo, puedes querer mucho a tu pareja, pero controlarlo a cada instante no es desapego, es dominio. Debes confiar y dejar que él o ella haga su vida. Así, no sólo estarás gestionando tus propias emociones, también estarás contribuyendo a que la relación de pareja sea más sana y esa persona sea más feliz.

El desapego emocional te ayuda a vivir el presente

Muchas veces nos pasamos los días pensando en los errores del ayer. Los fracasos nos marcan, sí, pero no tenemos que estar vinculados a ellos. No es sano ni recomendable fijar la atención constante en esos días pasados. Hay que aprender a desvincularse un poco de ellos, a tomar perspectiva y, por tanto, a practicar el desapego emocional con ellos. Sólo así lograremos vivir el presente al 100%.

El desapego emocional te hace enfrentarte mejor a las pérdidas

Es evidente que en nuestra vida vamos a sufrir pérdidas de seres queridos. La gente muere, y eso no podemos evitarlo. También podemos perder un trabajo o una amistad, entre otros. Encajar estas perdidas será mucho más sencillo si somos capaces de controlar nuestras emociones. Si practicamos el desapego emocional, será mucho más sencillo reponernos y asimilar la nueva situación.

Debes ser consciente de que no vas a poder conservar eternamente la juventud, de que la gente vendrá y se irá, de que el amor no dura eternamente y de que los niños crecen. Las pérdidas son tan normales como necesarias. Puedes perder lo que amas, pero no por ello tu vida se detendrá.

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