Qué es la rumiación emocional

Rumiación emocional: ponle fin a este trastorno con estos consejos

Pensar demasiado las cosas y darle vueltas y vueltas al mismo tema no suele tener nada positivo. Se trata de uno de los problemas fundamentales de muchas personas, que solo piensan y piensan y estos pensamientos obsesivos les crean un profundo malestar a nivel de las emociones que surgen. Esto no es otra cosa que la rumiación emocional, y en las siguientes líneas vamos a descubrir en qué consiste.

Imáginate que estás en la cola del supermercado y una persona te hace un comentario hiriente. Seguramente se trata de una persona que no tiene un buen día y la ha pagado contigo, pero durante todo el día no puedes dejar de pensar en lo desagradable que ha sido y alargando la desagradable sensación. Y aquí es donde surgen las consecuencias de la rumiación emocional, y esto no hace más que reafirmar lo importante que es gestionar las emociones para evitar que las rumiaciones se apoderen de nosotros y por tanto de nuestro bienestar.

6 consejos para dejar las rumiaciones y pensamientos obsesivos

La verdad es que este tipo de pensamientos negativos afectan a nuestra salud mental y también física. Y es que, las rumiaciones nos hacen perder tiempo y entrar en un bucle en el que es complicado salir. Pensamos que pensar innecesariamente en algo parará solo, pero lo cierto es que cada vez que pensamos estamos fomentando la rumiación emocional mucho más de lo que imaginamos. A continuación vamos a comprobar qué podemos hacer para evitar las rumiaciones paso a paso. ¡Toma nota!

1. Abre tu mente

Uno de los problemas de la rumiación emocional es que nos quedamos en una perspectiva y no salimos de ahí. En lugar de tener más empatía y de ponernos en el lugar del otro y tener en cuenta más perspectivas, hacemos todo lo contrario. Así que una de las cosas que nos ayudarán a evitar los pensamientos obsesivos es desarrollar más esta virtud. Así podremos deshacernos de estos pensamientos negativos porque al final siempre viene bien para entender por qué pasan las cosas que pasan y dejar de darle vueltas.

2. Establece tus metas

A menudo nos dispersamos en pensamientos que no nos quedan claros. Por ejemplo, cuando tenemos un proyecto, no podemos pensar solo en el resultado final, si no que tenemos que ir estableciendo metas día a día. De este modo, podremos centrar nuestra atención en lo que hay que hacer y no en lo que queremos que sea.

3. Practica meditación

Una de las formas más efectivas para terminar con las rumiaciones es la meditación. Se trata de una práctica que permite fijar la mente en el aquí y el ahora. Durante el proceso nuestros pensamientos se disipan, pero aprender a reconocerlo y a centrarnos en lo que estamos haciendo, hará que en nuestro día a día consigamos hacer lo mismo.

4. Practica algún deporte

Hacer deporte ayuda a despejar la mente, y es que, los beneficios psicológicos que el deporte tiene para ti pueden resultarte de gran ayuda. Está comprobado que hacer ejercicio con regularidad nos ayuda a pensar mejor y de una forma más clara. El cerebro se oxigena con el deporte y la ansiedad se rebaja considerablemente, lo que favorece la claridad de la mente.

5. Cuida tus relaciones

Puede que en tus rumiaciones necesites una retroalimentación de personas que funcionan como tú. Y es que, pensar de una forma difusa puede alimentarse hablando con gente, pero también puede pararse en seco. Aunque pueda molestarte que alguien no te siga en tus conversaciones, la verdad es que esa persona que te frena te estará haciendo un favor, así que te recomendamos que te rodees de gente así, en lugar de las que alimentan tu pensamiento irracional.

6. Aprende a desconectar

Una de las mejores cosas que podemos hacer para dejar de darle vueltas al coco sin parar y sin ninguna finalidad es distraernos. Buscar una actividad que nos aleje de nuestros problemas puede hacer que se nos vaya de la mente y consigamos que descanse, al menos un rato. Recuerda que se trata de un comportamiento adictivo, por lo que cuanto más tiempo estemos pensando, más nos costará parar. Por eso, cualquier rato que consigamos desconectar de nuestra rumiación, será de lo más positivo.

Introduciendo todos estos cambios conseguirás deshacerte de la rumiación emocional y de todos los pensamientos obsesivos que se apoderan de ti. Así que comienza, no esperes más y da el primer paso para cambiar tu vida.

Mamen Palanca

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Amplia experiencia en el campo de la redacción de artículos y reportajes de diferentes temáticas, destacando la psicología. Por este motivo, actualmente continúa su formación académica cursando los estudios de Grado en Psicología por la UNED, motivo por el cuál es una apasionada del campo de desarrollo personal y la gestión emocional.

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